El orgullo y la pasión lusa se apoderan en estos momentos del Centro Portugués de Caracas, ubicado en la avenida Luís de Camões en Macaracuay. Como ya es tradición en cada gran cita futbolística, las instalaciones del mencionado centro social viven un hervidero de emociones, banderas y vestimentas verdes y rojas, además de muestras de apoyo para acompañar el estreno de la selección nacional portuguesa en la Copa del Mundo.
Desde tempranas horas de la tarde, cientos de socios y familias de la comunidad luso-venezolana marcan presencia en los espacios del club para vivir los noventa minutos con la máxima intensidad. La atmósfera de tensión inicial se transformó rápidamente en una explosión de júbilo colectivo cuando, apenas en el minuto 6, el mediocampista João Neves rompió las redes contrarias para poner el 1-0 parcial frente a la selección del Congo.
A miles de kilómetros de distancia del estadio en Houston, los adociados del Centro Portugués reflejan los rostros de optimismo y la fe de una diáspora que empuja con el corazón. Con el marcador a favor, el ambiente en Caracas es de fiesta pura, a la espera de consolidar los primeros tres puntos en la cita mundialista.













