La mesa redonda titulada «Memória e Futuro», enmarcada en el Fórum Madeira Global 2026, contó con la participación de representantes de diversas comunidades de la diáspora en el exterior para analizar la preservación cultural y el movimiento asociativo. El encuentro estuvo moderado por Sónia Silva y Ricardo Miguel Oliveira, y reunió a Vítor Gomes como representante de Sudáfrica, Anna Carolina Galvão por Brasil, Danny Barradas por Venezuela y Daniel Ferreira por Estados Unidos.
Durante su intervención, Danny Barradas expuso su experiencia personal como descendiente de emigrantes madeirenses radicados en territorio venezolano, rodeado de familiares provenientes de Madeira, incluidos tíos y abuelos. Barradas afirmó haber crecido entre costumbres, tradiciones y gastronomía locales, y declaró que, a pesar de haber nacido en Venezuela, considera que su corazón se divide entre ambas naciones. Asimismo, detalló su formación en el Centro Social Madeirense, un entorno marcado por festividades tradicionales y arraiales, e indicó que ha formado parte del movimiento asociativo desde los 17 años de edad, habiéndose desempeñado como presidente de dicha institución y asumiendo este año la dirección del grupo folclórico de la misma. A su vez, sostuvo que el mantenimiento de estas prácticas garantiza el interés y la continuidad de las costumbres, ejemplificando que en el grupo folclórico participan venezolanos sin vínculos directos con Madeira que ejecutan las danzas tradicionales, mientras que un número considerable de personas manifiesta el deseo de aprender el idioma portugués.
Por su parte, Daniel Ferreira abordó el desarrollo de la comunidad portuguesa en Estados Unidos tras su crianza en el Centro Portugués de Caracas. Ferreira señaló que, al emigrar, experimentó la ausencia de la infraestructura asociativa a la que se refirió como su segunda casa, razón por la cual procedió a organizarse junto con otros emigrantes para impulsar el denominado Portuguese Club of Miami. Asimismo, confirmó que la iniciativa ya cuenta con la asociación formalmente constituida y sus miembros registrados, encontrándose actualmente en la búsqueda de un espacio físico, y concluyó que la ciudad de Miami dispondrá próximamente de un centro portugués. En relación con el relevo generacional, afirmó que la pertenencia cultural se lleva en el interior y que el sentimiento de identidad garantiza la continuidad en el extranjero aun si las nuevas generaciones no dominan la lengua, proponiendo además la creación de un foro en línea dirigido a jóvenes de la diáspora para facilitar la integración en el contexto actual.









